Y antes de acabar la visita dimos un pequeño rodeo para ver las ruinas del Templo de Apolo que datan de los siglos VII-VI a.C. En este lugar hubo también una iglesia bizantina y una normanda que aprovecharon los restos dóricos.
Ya estábamos de nuevo cerca del puente Umbertino, por el que salimos de Ortigia pasando al lado del palacio de correos.
Habíamos acabado nuestra visita de la bella, aunque descuidada, Siracusa.
Más información en: http://www.apt-siracusa.it/
Nuestro hotel en Siracusa era el Panorama que además de estar muy lejos del centro, no tenía piscina en la que refrescarse tras la caminata.
Después de cenar andamos un poco por los alrededores y terminamos quedándonos en la terraza del hotel para tomar el té o el limoncello de rigor.